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Diosito santo de Luis Pérez Meza, con Liliana Felipe y Eugenia León
Diosito santo, de Luis Pérez Meza
Diosito santo, diosito santo:
antes que muera de amor
baja y bórrame esta pena.
Se me ocurrió quererla
como nunca había querido
y ahora sólo pido olvido
y valor para olvidar.
Tan seguro estaba yo
ser el dueño de su vida
como creer en mi Dios
así en ella yo creía.
¡Válgame el cielo!
La verdad que este dolor
ya no tuvo compañero.
Si vivir o morir:
no hallo por cuál decidir.
Diosito santo, diosito santo:
antes que muera de amor
baja y bórrame esta pena.
Se me ocurrió quererla
como nunca había querido
y ahora sólo pido olvido
y valor para olvidar.
Nos vamos de vacaciones
¡Hasta la vuelta!
Los dejo con el cantor mexicano Óscar Chávez, del álbum Herencia Lírica Mexicana.
Letra:
No salgas niña a la calle
porque el viento fementido
jugando con tu vestido
puede dibujar tu talle.
No hay quien de amor no desmaye
al ver que en tus formas bellas
se manifiesta la huella
que el pudor ocultar debe,
y sólo el viento se atreve
a entretenerse con ellas.
Son huasteco: La Pasión, con Guillermo Velázquez y los Leones de la Sierra
El son huasteco es un género que me fascina. La música, los violines, las arpas, el guitarrón, las letras, el falsete. Todo.
Todavía tiene valor juglaresco e improvisado en ocasiones.
Más información y videos de Guillermo y sus Leones, aquí.
La Pasión
De tanto no haberte visto
Soy con el alma vacía.
Soy con el alma vacía
De tanto no haberte visto. (Bis)
Con dos carbones provisto
Y caído en la melancolía
Sólo la pasión de Cristo
Se compara con la mía.
Me condenan por quererte
Por amarte me han juzgado.
Por amarte me han juzgado
Me condenan por quererte. (Bis)
Me han flagelado tan fuerte
De espinas me han coronado
Y en el dolor de no verte
Me siento crucificado.
Nunca lo hubiera previsto
Y en Judas me convertí.
En Judas me convertí
Nunca lo hubiera previsto. (Bis)
Pero en otra vida existo
Porque siento esto en ti
Y en vez de entregarme a Cristo
Yo quiero entregarme a ti.
Lunes y martes deseo
Que el miércoles traiga el don
Que el miércoles traiga el don
Lunes y martes deseo. (Bis)
El jueves santo en que oteo
El viernes de mi Pasión
Y el domingo que te veo
Eres mi Resurrección.
El Huapango de José Pablo Moncayo
Hoy traigo a colación el magnífico Huapango, de José Pablo Moncayo, ilustrado con imágenes del paisajista mexicano José María Velasco.
Orquesta Filarmónica del Estado de México dirigida por el Maestro Enrique Bátiz.
La Jardinera, de Violeta Parra
Aquí os dejo esta canción de la inmortal Violeta Parra, cantora y artista de los pies a la cabeza, chilena y de todo el mundo:
Para olvidarme de ti
voy a cultivar la tierra,
en ella espero encontrar
remedio para mis penas.
Aquí plantaré el rosal
de las espinas más gruesas,
tendré lista la corona
para cuando en mi te mueras.
Para mi tristeza violeta azul,
clavelina roja pa mi pasión
y para saber si me correspondes
deshojo un blanco manzanillón.
Si me quierés mucho, poquito, nada,
tranquilo queda mi corazón.
Creciendo irán poco a poco
los alegres pensamientos
cuando ya estén florecidos
irá lejos tu recuerdo.
De la flor de la amapola
seré su mejor amiga,
la pondré bajo la almohada
para dormirme tranquila.
Cogollo de toronjil,
cuando me aumentan las penas
las flores de mi jardín
han de ser mis enfermeras.
Y si acaso yo me ausento
antes que tú te arrepientas
heredarás estas flores,
ven a curarte con ellas.
Fuente: musica.com
Violeta Parra
Una blanca palomita
Mi prima Paloma, la persona con la que más me siento identificada, me va a venir a visitar. Estoy muy contenta.
Backwards
María de Lourdes canta Cielo Rojo de los Hermanos Zaizar.
El gustito (huapango) con Linda Ronstadt
Aquí les dejo este huapango. Mis Navidades son muy rancheritas...
Cantando el gustito estaba
Cuando me quedé dormido
Cuando me quedé dormido
Cantando el gustito estaba
Mi mamá me despertaba
Yo me hacía el desentendido
Para ver si me dejaba
Otro ratito contigo
Dicen que el hombre casado
A bailes no va a gozar
A bailes no va a gozar
Dicen que el hombre casado
Pero se han equivocado
Por que él también sabe amar
Por que él también sabe amar
Nomás que es más reservado
Ya con ésta me despido
Cantando con alegría
Huapango por bulerías
Ya con esta me despido
Ahí les dejo mi gustito
Para que alegren la vida
Les dejo mi despedida
Y que les vaya bonito
Contratenores: Andreas Scholl
Poco a poco os iré presentando las bellas voces de contratenores ( o altos) como Deller, Scholl, Daniels, Bowman, Jaroussky o Asawa. Me encanta la ópera barroca y he ido coleccionando poco a poco las grabaciones de estos cantantes, verdaderos artífices actuales de la música que va desde finales del XVI al XVIII.
Aquí os dejo con Andreas Scholl, cantando el aria Che farò senza Euridice de la ópera de Gluck Orfeo y Eurídice (1762).
De Scholl os recomiendo repasar su discografía
Van Cliburn toca a Liszt
El otro día mencioné que había abandonado al ortodoxo Van Cliburn por el ecléctico, extravagante Gould. Aqui es dejo un ’cachito’ de Van Cliburn, un pianista excepcional.
O Solitude de Henry Purcell

Me encanta Henry Purcell. Ahora que un amigo mío sufre, quiero enviarle, dejarle aquí, esta hermosa canción llena de esperanza, este elogio de la soledad:
O! Solitude, my sweetest choice
Places devoted to the night,
Remote from tumult, and from noise,
How you my restless thoughts delight!
O Heavens! what content is mine,
To see those trees which have appear’d
From the nativity of Time,
And which hall ages have rever’d,
To look to-day as fresh and green,
As when their beauties first were seen!
Letra: Katherine Philips, poeta renacentista inglesa.
Música: Henry Purcell
Canta: Alfred Deller
Vida y arte de Glenn Gould, de Kevin Bazzana

Por e-mail me llega la siguiente noticia sobre la publicación de este libro que estará en febrero en las librerías españolas: “Objeto de culto a la personalidad, la vida y la obra de Glenn Gould han recibido una atención póstuma sin precedentes, fruto en gran parte de los interrogantes que suscita su excéntrica personalidad, inasequible a los tópicos, rodeada de misterio, hipocondriaca y aparentemente asexuada. Por otro lado, el lugar que ocupa entre los grandes intérpretes de piano parece cada vez más sólido a medida que las nuevas generaciones descubren su obra. Ésta y otras cuestiones se analizan en este libro de éxito internacional y merecedor de varios premios que constituye el estudio definitivo sobre el singular pianista canadiense. Veinte años de investigación exhaustiva y acceso sin restricciones a los papeles y el entorno de Gould han permitido a Kevin Bazzana revelar datos inéditos y componer un intenso retrato artístico y vital de uno de los más grandes artistas de todos los tiempos”. Espero que llegue a las librerías para comprarlo y reseñarlo.
Kevin Bazzana, Vida y arte de Glenn Gould; ISBN: 978-84-7506-736-0; Dimensiones: 13,5x21; Año de publicación: 2007; Encuadernación: rústica con solapas; No. de páginas: 570; Traductores: Eugenia Vázquez Nacarino y Miguel Martínez-Lage ; Nº de fotos en B/N: 40; Editorial: Turner.
Feliz Navidad, amigos
No pude subir la música de las Posadas aquí, pero las tenéis en la barra lateral, en la Stickam. Es una versión un poco ñoña pero ¡qué le vamos a hacer!
Balada para un loco de Piazzolla, con Roberto Goyeneche
Y una versión posterior del propio Goyeneche:
Conmemoración de Gould
Leo a emejota, que me recuerda que el 25 de septiembre Glenn Gould cumplía 75 años. Coincidentemente, ese día estuve viendo y escuchando las Goldberg en el film de Bruno Monsaigeon (1981), aunque no recordaba el aniversario. La metamorfosis de Gould mientras toca, su inmersión en el mundo de los sonidos concretizados en sus manos, pero que le envuelven y le alimentan, es un espectáculo de fundición del ser con el todo que le alimenta como espíritu. La música se hace concreta y visible. Las notas adquieren colores y formas. Gould en una burbuja íntima, en una matriz sin líquido amniótico, puro feto flotante y nosotros, desde fuera, observando, sintiendo de refilón, la caricia.
Perdida ya la belleza física de sus inicios juveniles, Gould se convierte en una especie de fauno encorvado y extático, cuyas manos y rostro y ser están poseídos por la música de Bach. Sin él, siento que Bach habría muerto hace mucho.
La sillita que le hizo su padre le acerca al teclado como a un ara.
Los sonidos con que acompaña la música son el eco inexcusable de su estancia en parajes no terrenales. Para mí, la música de Gould es la música que toca más sus sonidos guturales y sus ta-ta-ta. Combinados, estos sonidos son otra cosa, que atañe a las entrañas de la música, al lleno sonoro absoluto y a su ausencia, a la habitación donde se comulga.
Oír y ver tocar a Gould es volver a estar sumergido en un medio acuático y espeso en el que la nada y el todo son olas de sonido y olas de silencio.
Glenn Gould (2) La música materializada
Glenn Gould no es un músico. Es la música materializada.




































































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