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El cuaderno rojo, de Paul Auster

El cuaderno rojo, de Paul Auster

El cuaderno rojo es un libro sencillo, sin retórica. El armazón, por así decirlo, de historias sin adornos y sin afeites. Un cuaderno de apuntes en el que Auster nos cuenta historias reales (o no ¿a quién le importa la verdad? A mí no, desde luego, como lectora me complace lo mismo una gran mentira que una verdad sagrada, en tanto me interese y me apasione la historia).No es el cuaderno anunciado en La trilogía de Nueva York, el libro de Fanshowe. Es un libro de Auster sobre Auster, sobre cosas que le han sucedido realmente, y la última historia cuenta cuál fue la génesis de la primera novela de la trilogía (Ciudad de Cristal): la llamada equivocada ocurrió, aunque no como en la novela, claro, y eso dio la idea a Auster, la idea de escribir esa historia ficticia en la que Quinn recibe una llamada telefónica para Paul Auster.

Una de estas historias me sucedió a mí. Cuenta Auster que cuando era guardés en Francia se le quemó la última comida que tenía: un pastel de cebollas. A mí me pasó lo mismo. Un día sólo tenía una olla de frijoles para comer (el cambio geográfico modifica las historias sustancialmente, ya lo veis) y se me quemó. Ese día me sentí la persona más desdichada del mundo. Él también. Ahora me río recordando que se me quemó porque hice el amor y olvidé la olla. Él también encuentra la gracia en su porqué: salió a dar unas vueltas a la granja para olvidar el hambre mientras el pastel se cocía: demasiado tarde. Cuando volvió, el pastel era incomible.

Otra cosa más en común ¿eh? La 'última cena' quemada.

Recuerdo que entonces yo vivía en un enorme edificio de la calle de Nueva York.*

¿Eso también será una coincidencia? 

*En ese edificio han vivido generaciones de mexicanos. Es enorme, es elefantiásico, está en la Colonia Nápoles, cerca del Poliforum Siqueiros.   

Paul Auster, El cuaderno rojo (Trad. y prólogo de Justo Navarro), Compactos Anagrama, Barcelona, 2006, 8ª edición).

1 comentario

Ana Martínez -

Hola Gabriela! Te escribo desde Madrid.
Echando un vistazo rápido a tu blog, me he dado cuenta, con gran alegría, que nos interesan temas muy parecidos.

Sobre "Trilogía de Nueva York" quisiera dejar un comentario que casi es una pregunta. Azul sigue a Negro (antes están Castaño y Blanco) y luego todo se convierte en un "bucle" en que ya no sabes quién vigila a quién, quién es Azul y quién Negro... Me apasionó leer este relato y cuando llegué al final tuve (y sigo teniendo) la sensación de haberme perdido algo; ¿qué nos quiere decir P. Auster? Estoy casi segura de que ha querido transmitir un mensaje que no soy capaz de captar:

"Pero la historia no ha terminado aún. Todavía falta el momento final, y éste no llegará hasta que Azul salga de la habitación[...]Porque ahora es el momento en que Azul se levanta de su silla, se pone el sombrero y sale por la puerta..."